El nacionalismo es una ideología política que promueve de manera exacerbada la unidad y pertenencia entre los miembros de una misma nación. Junto con lo político, va asociada la parte cultural, que también busca la unidad de pensamiento de las personas, basándose en la afirmación de su identidad nacional por medio de muestras culturales, como películas, canciones y demás.
El nacionalismo, como ideología, sostiene que al ser la nación una entidad única y coherente, con una historia, una cultura y una lengua compartidos, los miembros de esta, deben de trabajar en conjunto por su nación y por la preservación de sus valores, utilizando para esto, símbolos que permitan reforzar la idea de pertenencia y orgullo nacional, sean estos símbolos políticos, religiosos y hasta culturales.
El nacionalismo tiene varias características y una de las más destacable, es el énfasis continúo, apasionado y fervoroso en la identidad nacional. En el nacionalismo se valoran y promueven la identidad cultural de su nación, incluyendo su historia, su lengua, sus tradiciones y quizá sobre todo, su forma de vida. Esto se traduce, por definición, en una potente defensa de la lengua y la cultura nacionales frente a la influencia extranjera, lo que puede llevar a tensiones sociales, comerciales y políticas, más en donde los países reciben a personas de otras naciones.
El nacionalismo entonces, puede llegar a convertirse en una fuente de conflicto, especialmente cuando, los nacionalistas combinan su ideología con el sentimiento de superioridad racial o nacional. Esto siempre deriva en discriminación y el racismo hacia otras naciones o grupos étnicos, lo que sin duda eleva las tensiones sociales e internacionales. Otro problema del nacionalismo, es la búsqueda constante de imponer una idea única, ignorando o ridiculizando a toda persona que tenga ideas diferentes.
Promoción exacerbada y fervorosa.
Fomenta sentimientos de pertenencia.
Desplazar a quienes tienen ideas diferentes.
Uso de símbolos.
Utiliza elementos en común, como historia, lengua o forma de vida.
Con base en la lista anterior, podemos afirmar que, el nacionalismo puede tener lados positivos, como la preservación de la historia, identidad y cultura de una nación, pero casi siempre deriva en imposiciones de ideas, tensiones sociales e inclusive internacionales.
El nacionalismo, permite generar una identidad nacional única.
El nacionalismo fascista de Hitler.
El nacionalismo de Stalin.
El nacionalismo presente en muchas partes de EU.
El nacionalismo Vasco.
El nacionalismo fascista de Mussolini.
Estos son solo algunos ejemplos de nacionalismo a lo largo de la historia contemporánea del mundo, y de manera obvia se puede apreciar que siempre acaba derivando en problemas, guerras y sufrimiento de la humanidad. Si bien del lado positivo podemos establecer ejemplos como la identidad nacionalista de Gandhi para independizar la India de Inglaterra, la línea entre los positivo y lo negativo del nacionalismo puede ser realmente delgada.
Para finalizar, basta recapitular que, el nacionalismo es una ideología política que promueve de manera exacerbada la unidad y pertenencia entre los miembros de una misma nación. Junto con lo político, va asociada la parte cultural, que también busca la unidad de pensamiento de las personas, basándose en la afirmación de su identidad nacional por medio de muestras culturales, como películas, canciones y demás.
El nacionalismo, se vale de símbolos para generar identidad y pertenencia.
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