Una fuente de consulta es aquella que proporciona información o datos sobre algún tema determinado. Pueden contener datos en diversos formatos como textos, audiovisuales, formales e informales, entre otros.
Una fuente de consulta, puede ser de tres tipos diferentes: primarias, secundarias y terciarias. A continuación, explicaremos cada una de ellas.
Fuente de consulta primaria: Contienen información original, siendo la primera vez que ha sido.
Fuente de consulta secundaria: Contienen información primaria, pero ya ha sido analizada, organizada y sintetizada por alguien más.
Fuente de consulta terciaria: Contienen una selección y compilación de fuentes primarias y secundarias.
Si una fuente de consulta, sirve para acceder a información sobre ciertos temas, podemos afirmar que cada persona que haya ido a la escuela en el mundo, ha utilizado por lo menos una de las fuentes de consulta, porque a todas estas personas se les ha pedido buscar información para entregar un trabajo determinado, por lo que tuvieron que recurrir a fuentes de consulta, lo más probable haya sido del tipo terciario, que incluye enciclopedias, catalogo y monografías. Es decir, de manera real, sabemos que una fuente de consulta, nos permite acceder a información y datos que necesitamos para crear o completar una tarea, trabajo o proyecto.
De acuerdo a los tipos de fuente de consulta, la mayor parte de las personas ha utilizado fuentes de consulta terciaria, quizá secundarias, reservando el uso de la fuente de consulta primaria, para académicos e investigadores especializados en sus respectivas áreas del conocimiento, esto porque, ellos son los que más buscan y acceden y crean las primeras publicaciones originales sobre los distintos temas del conocimiento, en busca de información o datos para continuar sus investigaciones o trabajos profesionales.
Una enciclopedia, que es una fuente de consulta terciaria.
Una tesis original, que es una fuente de consulta primaria.
Una entrada de un artículo en Internet, como este, que es una fuente secundaria.
Un libro de recopilaciones sobre poemas, que es una fuente secundaria.
Un libro original sobre las estrellas, que es una fuente primaria.
Los ejemplos anteriores de una fuente de consulta, nos permiten distinguir entre los diferente tipos de esta, recordando que cada uno de ellos, establece ciertas características para identificarlo como fuente de consulta primaria, secundaria o terciaria, pero confirma que estas sirven para buscar y obtener información de un determinado tema de una manera ágil y sencilla, sin necesidad de estar buscando entre miles de fuentes, enfocándose en las que traten el tema que necesitamos.
Una fuente de consulta, también puede ser digital.
Brindan información específica sobre un determinado tema.
Hay tres tipos distintos: primaria, secundaria y terciaria.
Puede tener varios formatos, texto, audiovisuales, imágenes, etc.
Se puede acceder a ellas de manera sencillas.
También puede ser 100% digitales.
Las características de una fuente de consulta, confirma muy bien su utilidad y a quien van dirigidas, ya que, dependiendo de su tipos (primaria, secundaria y terciaria) brinda información sumamente especializada, en el caso de la primaria, que utilizan profesionales o investigadores especializados en cierta área del conocimiento, o bien ya información más resumida y compactada en las fuentes secundarias y sobre todo terciaria, que son las fuentes de consulta de acceso más generalizado en la población.
Para concluir, basta recapitular que una fuente de consulta es aquella, que brinda información especifica sobre un tema determinado, y de acuerdo a su especialización se dividen en fuentes primarias, secundarias y terciarias, pudiéndose presentar en diversos formatos, como texto, audios, videos, o inclusive 100% digitales.
En una biblioteca, se pueden encontrar los tres tipos de fuente de consulta.
En LEGSA, encontrarás respuestas a varias de las preguntas cotidianas y universales, que nos hacemos todos los días.