La tercera persona es una persona gramatical utilizada para referirse a la persona, animal o cosa de la que se habla. Esta forma de expresión permite hablar de sujetos que no están directamente involucrados en la conversación, lo que facilita la comunicación sobre terceros de manera objetiva.
La tercera persona es un concepto fundamental en la gramática y la escritura que desempeña un papel crucial en la comunicación efectiva y en la creación literaria y académica. En este artículo, exploraremos en profundidad qué significa la tercera persona y cómo se aplica en diversos contextos lingüísticos y escritos.
La tercera persona es una perspectiva narrativa fundamental en la escritura y la narración de historias. En esta perspectiva, el narrador se coloca fuera de la acción y observa los eventos y personajes desde una posición objetiva. A diferencia de la primera persona, donde el narrador es un personaje dentro de la historia y utiliza pronombres como "yo" para referirse a sí mismo, y la segunda persona, que se dirige directamente al lector usando pronombres como "tú" o "usted", la tercera persona crea un distanciamiento entre el narrador y los eventos que se están describiendo.
Esta perspectiva permite al autor narrar la historia de manera más imparcial y objetiva, ya que el narrador no está directamente involucrado en los eventos ni tiene acceso a los pensamientos y emociones de los personajes. En cambio, el narrador se convierte en un observador imparcial que registra lo que ocurre sin tomar partido ni ofrecer opiniones personales.
Los pronombres de tercera persona son una característica esencial de esta perspectiva narrativa. En lugar de usar pronombres de primera persona como "yo" o "nosotros" que implican la participación directa del narrador en la historia, o pronombres de segunda persona como "tú" que involucran al lector como parte de la narración, se utilizan pronombres como "él," "ella," "ellos" o "ellas" para referirse a los personajes.
Estos pronombres crean un nivel de abstracción que separa al narrador de la historia y los personajes, permitiendo una representación más objetiva de los eventos. Los lectores comprenden que el narrador no es un personaje dentro de la historia, sino un observador externo que relata los acontecimientos de manera imparcial.
Dentro de la tercera persona, existen diversas variedades que determinan el grado de conocimiento y acceso del narrador a los pensamientos y emociones de los personajes:
En este enfoque narrativo, el narrador posee un conocimiento completo de todos los personajes, sus pensamientos, emociones y circunstancias. Puede acceder a información que incluso los propios personajes desconocen, lo que le permite ofrecer una visión profunda de la historia y sus protagonistas.
En contraste, la tercera persona limitada se enfoca en un personaje en particular y presenta la historia desde su perspectiva. El narrador tiene acceso a los pensamientos y emociones de ese personaje, pero no puede penetrar en la mente de otros. Este enfoque proporciona una visión más profunda de un personaje central sin revelar todo el panorama.
Aquí, el narrador se mantiene distante y no tiene acceso a los pensamientos ni emociones de ningún personaje. Se limita a presentar lo que se puede observar desde afuera, como si fuera una cámara de cine que registra los eventos sin intervenir en ellos. Este estilo de narración crea una sensación de objetividad extrema y deja que los lectores interpreten los sentimientos y motivaciones de los personajes por sí mismos.
En la lengua española, la tercera persona gramatical es una construcción esencial que se utiliza para referirse a personas, animales o cosas que están fuera de la conversación entre los interlocutores. Esta perspectiva gramatical implica el uso de pronombres como "él," "ella," "ellos," y "ellas" en singular y plural, que permiten al hablante o escritor comunicarse de manera efectiva sobre sujetos que no son parte de la interacción actual. Por ejemplo, en una conversación entre dos personas sobre un amigo común, podrían decir: "Él llegará más tarde," donde "él" se refiere al amigo ausente y es un claro ejemplo de la tercera persona gramatical en acción.
Los pronombres en tercera persona son elementos fundamentales en la construcción de oraciones y la comunicación en español. Estos pronombres son versátiles y se utilizan tanto en singular como en plural para describir o referirse a individuos o cosas que están fuera de la conversación inmediata. Ejemplos de pronombres en tercera persona incluyen "él," "ella," "ellos," "ellas," "le," "lo," "la," y "se." Por ejemplo, "Ella está estudiando para su examen" utiliza el pronombre "ella" para referirse a una persona que no está participando en la conversación presente.
El pronombre reflexivo en tercera persona, "sí," es una herramienta importante en la gramática española. Se utiliza cuando se desea indicar que una acción es realizada por la misma persona o cosa de la que se está hablando. Este pronombre es invariable en género y número, lo que significa que no cambia según si se refiere a un hombre o una mujer, o si se habla en singular o plural. Un ejemplo de su uso sería: "Luis pensó en sí mismo antes de tomar una decisión importante."
Los pronombres posesivos en tercera persona son útiles para denotar posesión o cercanía en el discurso. Estos pronombres indican quién es el propietario de un objeto o a quién pertenece algo específico. En tercera persona, los pronombres posesivos pueden variar en género y número, adaptándose a la entidad a la que se refieren. Por ejemplo, "Mis libros son más pesados que los suyos" usa el pronombre posesivo "suyos" en tercera persona para indicar que los libros pertenecen a otra persona fuera de la conversación.
La tercera persona en inglés se expresa a través de un conjunto de pronombres específicos. En singular, se utilizan "she" (ella) para referirse a una persona de género femenino y "he" (él) para una persona de género masculino. En plural, se emplea "they" (ellas/ellos) para describir a un grupo de personas o cosas. Esta distinción de género y número en los pronombres en inglés es importante para la comunicación efectiva y la construcción de oraciones gramaticalmente correctas en este idioma. Por ejemplo, "She is reading a book" (Ella está leyendo un libro) y "They are going to the park" (Ellos/ellas van al parque) son ejemplos de la tercera persona en inglés en acción.
La tercera persona es la perspectiva narrativa más común y ampliamente utilizada tanto en obras de ficción como en escritos no ficticios. Esta elección narrativa se debe a su versatilidad y capacidad para crear una distancia objetiva entre el narrador y los personajes o eventos descritos. En obras de ficción, como novelas y cuentos, la tercera persona permite a los autores presentar a múltiples personajes y desarrollar tramas complejas al acceder a los pensamientos y emociones de los protagonistas desde una perspectiva externa. Esta distancia también facilita la creación de narradores omniscientes que pueden dar al lector información detallada sobre el mundo de la historia.
En el ámbito académico y en documentos formales, la tercera persona se considera el estándar debido a su capacidad para mantener un tono objetivo y evitar la subjetividad. Los informes de investigación, ensayos académicos y documentos profesionales a menudo se redactan en tercera persona para enfocarse en los hechos y los datos en lugar de las opiniones personales. Esto contribuye a la credibilidad del trabajo y garantiza que la información presentada sea imparcial y basada en evidencia. En resumen, la tercera persona es la elección predominante en la escritura debido a su versatilidad y su capacidad para adaptarse a una variedad de géneros y contextos, lo que la convierte en la perspectiva narrativa más comúnmente empleada en la literatura y la comunicación escrita.
En sintesís, la tercera persona, una perspectiva narrativa que utiliza pronombres como "él," "ella," y "ellos," es la forma más común en la escritura, tanto en obras de ficción como en documentos académicos y formales. Esta perspectiva ofrece una distancia objetiva entre el narrador y los personajes, lo que la hace versátil y adecuada para narrar historias complejas y mantener la imparcialidad en contextos académicos. Además, la tercera persona permite acceder a los pensamientos y emociones de los personajes de manera selectiva, ya sea desde una perspectiva omnisciente que revela todo o desde una limitada que se enfoca en un protagonista específico.
La tercera persona es una persona gramatical utilizada para referirse a la persona, animal o cosa de la que se habla.
Perspectiva externa: En la tercera persona, el narrador no es un personaje dentro de la historia, sino un observador externo. Esto crea una distancia objetiva entre el narrador y los personajes, lo que permite una narración imparcial.
Uso de pronombres: La tercera persona utiliza pronombres como "él," "ella," "ellos," y "ellas" para referirse a los personajes, en lugar de pronombres de primera o segunda persona. Estos pronombres ayudan a identificar quién es el sujeto de la oración.
Acceso a pensamientos y emociones: Dependiendo de la variante de tercera persona (omnisciente, limitada u objetiva), el narrador puede o no tener acceso a los pensamientos y emociones de los personajes. En la tercera persona omnisciente, el narrador sabe todo sobre los personajes, mientras que en la limitada, se enfoca en un personaje en particular.
Versatilidad: La tercera persona es extremadamente versátil y se utiliza en una amplia variedad de géneros literarios y contextos escritos, desde novelas y cuentos hasta ensayos académicos y documentos formales.
Mantener la objetividad: En contextos académicos y formales, la tercera persona se prefiere debido a su capacidad para mantener la objetividad y centrarse en los hechos en lugar de las opiniones personales. Esto contribuye a la credibilidad y la imparcialidad en la escritura.
Ella caminó por el parque y disfrutó del sol brillante.
Ellos estudiaron durante toda la noche para el examen final.
Juan se sintió emocionado cuando recibió la noticia de su promoción.
Las flores florecieron en el jardín después de la lluvia.
Ella observó la puesta de sol mientras se relajaba en la playa.
Para finalizar, basta recapitular que, la tercera persona es una persona gramatical utilizada para referirse a la persona, animal o cosa de la que se habla. Esta forma de expresión permite hablar de sujetos que no están directamente involucrados en la conversación, lo que facilita la comunicación sobre terceros de manera objetiva.
Un ejemplo de tercera persona es "Ella es bella".
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